Cualquiera puede envejecer. Lo único que se necesita es vivir lo suficiente.
Sus ojos, su garganta, sus labios… Todo en usted me recuerda a usted, excepto usted misma.
Hay algo que nunca olvidaré mientras pueda recordarlo y es que las madres de algunos de nuestros mejores hombres eran mujeres.

Entradas relacionadas:
- Frases de Groucho Marx (XXIII)
- Aforismos (VIII): Conservacionistas
- Aforismos (XI): Persecuciones ¿Sin objetivo?
Esta entrada fue escrita el Sábado, 25 de Agosto de 2007 a las 00:00 y archivada en Groucho. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0.
Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio web.